Impulsar el protagonismo de los niños y niñas para la alimentación sostenible en la escuela, es una de las conclusiones principales de la Guía de Buenas Prácticas sobre Alimentación y Estilos de Vida Saludables y Sostenibles en la Escuela, realizada por Ashoka y Danone, presentada hoy durante la celebración del centenario de Danone en Barcelona.

El documento, resultado de un mapeo que se llevó a cabo con 86 escuelas de cinco Comunidades Autónomas, con estudiantes de entre 6 y 12 años, indica la importancia de la implicación tanto del alumnado como de las familias con el fin de evitar que las prácticas pedagógicas se queden aisladas de la escuela.

“Todo niño o niña debe tener derecho a descubrir el potencial que posee como individuo para mejorar su entorno,” explica Simón Menéndez, director de Educación de Ashoka en el prólogo del documento. “Despertar ese potencial va unido a una transformación que comienza en uno mismo siendo protagonista de la búsqueda de la propia salud y el propio bienestar y que, ineludiblemente, se extiende también hacia la búsqueda del bienestar de los demás y del planeta.”

La guía, presentada hoy por Ana Enrich, directora de Ashoka en Barcelona, se realizó en el marco de la alianza Alimentando el Cambio, con la colaboración de Ashoka, Danone, el Ministerio de Educación y Formación Profesional, y la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), con el objetivo de investigar, compartir y escalar innovaciones sociales que potencien los hábitos de alimentación sanos y sostenibles en el contexto escolar.

“Se debe fomentar un aprendizaje que establezca un diálogo constante entre la escuela y la familia, que permita que todo el conocimiento adquirido salga de las aulas y se traslade a la sociedad, para convertirse en una palanca de cambio sistémico”, dice el estudio en sus conclusiones.

El documento también asegura que es importante formar agentes educativos, como directores, profesores y otros miembros de la comunidad educativa, con el fin de ampliar su nivel de conciencia acerca de los hábitos saludables.

Se destaca la importancia de la intervención permanente para que los programas sean constantes a lo largo del ciclo educativo y del trabajo transversal, de manera que el tema de hábitos alimentarios y estilo de vida sea tratado junto a temáticas íntimamente relacionadas como la salud, el medioambiente, la sostenibilidad, la economía o el patrimonio cultural.

Entre otras conclusiones, la guía afirma que se debe establecer una sincronía entre el comedor y el aula, con el fin de contribuir a la coherencia del proyecto y elevar la calidad didáctica de las intervenciones.

Escuelas destacadas

La guía se basa en el mapeo y estudio de 86 escuelas en cinco Comunidades Autónomas (Madrid, Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía). De estas, se destacan ocho: todas tienen en común dar valor a los hábitos de alimentación y estilos de vida saludables y sostenibles en sus proyectos pedagógicos, desplegando una variedad de soluciones creativas e innovadoras.

ESCOLA GARBÍ (Barcelona): uno de los proyectos estrella del centro es el comedor, que forma parte del proyecto pedagógico y representa un momento fundamental para la vida social de la escuela. Dentro de la escuela se trabajan los hábitos alimentarios saludables desde la transversalidad a lo largo de todo el currículo escolar.

LAURO IKASTOLA (Bilbao): desde hace más de 30 años la alimentación, el servicio de comedor y la concienciación sobre el medio ambiente forman parte del currículum escolar, incluyendo una asignatura específica llamada Barelikos, que se traduce en castellano como “huerto, alimentación y salud”.

PONCE DE LEÓN (Madrid): es un referente en la integración de personas con necesidades educativas especiales, especialmente discapacidades auditivas y alteraciones del lenguaje. Entienden los buenos hábitos alimentarios como la base de un buen desarrollo personal, físico y mental.  Están impulsando una transición hacia un comedor más saludable y sostenible y creen que el cambio no tiene que ser solo en el comedor, sino trascender a todos los ámbitos del centro educativo.

REGGIO EXPLORA (Madrid): creen que el punto de partida para poner en valor los hábitos saludables es la toma de conciencia. Una de las cosas que destaca del colegio es que están realizando una investigación aplicada para mejorar la cultura del comedor y las relaciones pedagógicas que emergen de ella.

PUIG D’AGULLES (Barcelona): una de las formas que usan para valorizar la alimentación es recuperar el valor cultural de las tradiciones, en las que los estudiantes están muy implicados. El colegio asegura: “Para saber quiénes somos tenemos que saber de dónde venimos”.

ESCUELA IDEO (Madrid): desde los inicios del colegio, la sostenibilidad representa uno de los puntos principales del centro y han desarrollado el ‘Plan Verde’ con el objetivo de reducir el impacto ambiental del colegio y generar recursos educativos como las iniciativas para fomentar el transporte sostenible a la escuela.

CPR JORGE JUAN (A Coruña): entienden los hábitos saludables como un aspecto fundamental del desarrollo de los niños, para lo que han desarrollado un proyecto deportivo en el que incluyen a numerosos actores de la comunidad local como el centro de salud, clubes deportivos, otras escuelas y asociaciones de vecinos. En los recreos, las puertas del centro se abren para que los alumnos salgan a caminar junto con profesores y las familias que deseen unirse.

CEIP LA BIZNAGA (Málaga): tienen un modelo educativo basado en la democracia interna y la investigación activa como metodología principal, que además de mejorar el proceso y los resultados, hace crecer la curiosidad y la creatividad de sus alumnos. Trabajan la alimentación y los estilos de vida saludables y sostenibles concienciando a sus alumnos y a toda la comunidad educativa desde un enfoque integral.